viernes, 1 de agosto de 2008

Notas y Comentarios a Los diez libros de Arquitectura. Vitrubio.

UNIVERSIDAD VERACRUZANA.
Facultad de Arquitectura.
Materia: Teoría de la Arquitectura.
Catedrático: Dr. Arq. Daniel R. Martí Capitanachi.
Lecturas de apoyo.

Notas y Comentarios a Los diez libros de Arquitectura. Vitrubio.
Vitrubio, Libro Primero.

Es necesario también que el arquitecto conozca las leyes y derechos, al menos los que regulan la medianería de las paredes, y las servidumbres de goteras, de desagues de albañales y de luces. Igualmente deben saber los arquitectos lo legislado sobre la conducción de aguas y sobre otros extremos con éstas relacionados, para poder previamente adoptar las medidas oportunas y evitar así que, una vez terminadas las obras, surjan controversias y litigios con los propietarios. Estos conocimientos jurídicos le darán capacidad para aconsejar prudentemente a los propietarios y maestros de obra; pues, en efecto, si los contratos están redactados competentemente, unos y otros estarán a cubierto de fraudes.
p. 11.

"Paréceme por tanto que en esto se equivocó Picio, por no haber tenido en cuenta que cada una de las artes se compone de dos partes: práctica y teoría; y que de éstas una es propia de los que hacen profesión de tal arte, y ésta es la práctica; y que la otra, la teoría, es común a todos los doctos..."
p. 12.

"La Arquitectura se compone de orden, que los griegos llaman taxis; de disposición, a la que dan el nombre de diátesis; de eurritmia o proporción (simetría, decoro) y de distribución, que en griego se dice oikonomía."
p. 13.

"La ordenación (el orden), es lo que da a todas las partes de una construcción su magnitud justa con relación a la proporción o a la simetría. Esta ordenación está regulada poe la cantidad, que los griegos denominaron posotes. Por tanto, la cantidad es la conveniente distribución de los módulos adoptados como unidades de medida para toda la obra y para cada una de sus partes separadamente."

"La disposición es el arreglo conveniente de todas las partes, de suerte que, colocadas según la calidad de cada una, formen un conjunto elegante. Las especies de disposición, llamadas en griego "ideas", son el trazado en planta, en alzado y en perspectiva (ichnografía, ortografía y escenografía). La planta (ichnografía) es un dibujo en pequeño, hecho a escala determinada con compás y regla, que ha de servir luego para el trazado de la planta sobre el terreno que ocupará el edificio. El alzado (ortografía) es una representación en pequeño y un dibujo ligeramente coloreado, de la fachada y de su figura por elevación, con las correspondientes medidas de la obra futura. La perspectiva (escenografía) es el dibujo sombreado no sólo de la fachada, sino de una de las partes laterales del edificio, por el concurso de todas las líneas visuales en un punto."

"La eurritmia es el bello y grato aspecto que resulta de la disposición de todas las partes de la obra, como consecuencia de la correspondencia entre la altura y la anchura y de éstas con la longitud, de modo que el conjunto tenga las proporciones debidas."

"La simetría o proporción es una concordancia uniforme entre la obra entera y sus miembros, y una correspondencia de cada una de las partes separadamente con toda la obra. Porque así como en el cuerpo humano hay una proporción y una simetría entre el codo, el pie, la palma de la mano, el dedo y las restantes partes, ocurre igual en toda construcción perfecta. Y así primeramente, en los templos..."

"El decoro es el aspecto correcto de la obra, que resulta de la perfecta adecuación del edificio en el que no haya nada que no esté fundado en alguna razón. Para conseguir esto hay que atender al rito o estatuto, que en griego se dice thematismos; o por la costumbre o por la naturaleza de los lugares."

"Está también con el decoro natural el dar luz de Oriente a los dormitorios y bibliotecas, orientando en cambio las salas de baño y las estancias de invierno al Poniente invernal; así como los demás lugares que requieren una luz siempre igual, el que reciben ésta desde el Septentrión, porque ésta parte del cielo, ni se obscurece ni se esclarece con el curso del sol, sino que permanece todo el dia constante e inmutable."

p. 15
"La distribución consiste en el debido y mejor uso posible de los materiales y de los terrenos, y en procurar el menor coste de la obra conseguido de un modo racional y ponderado. Por esto el primer cuidado del arquitecto deberá ser no empeñarse en emplear cosas que no pueden obtenerse o no se pueden acopiar a costa de crecidos gastos.
p.16.

"Otra especie de distribución es aquella que dispone de diferente manera los edificios, según los diversos usos a que los dueños los destinan y de acuerdo con la cantidad de dinero que se quiere emplear en ellos o que exige la dignidad de las personas."

"Las partes de la Arquitectura son tres: Construcción, Gnómica y Mecánica."

"A su vez la Construcción se divide en dos: una tiene por objeto la edificación de murallas y de edificios públicos; la otra, la de las casas particulares. En las obras públicas hay que atender a tres finalidades: a la defensa, a la religión y a la comodidad del pueblo."

"...se busca en todos solidez, utilidad y belleza. La primera depende de la firmeza de los cimientos, asentado sobre terreno firme, sin escatimar gastos y sin regatear avaramente los mejores materiales que se pueden elegir. La utilidad resulta de la exacta distribución de los miembros del edificio, de modo que nada impida su uso, antes bien cada cosa esté colocada en el sitio debido y tenga todo lo que le sea propio y necesario. Finalmente, la belleza en un edificio depende de que su aspecto sea agradable y de buen gusto por la debida proporción de todas sus partes."

"...porque todos los cuerpos están compuestos de los elementos que los griegos llaman stoikea y que son el fuego, el agua, la tierra y ek aire, de cuya varia combinación resulta un temperamento natural que forma generalmente las diversas cualidades de los animales terrestres."
p. 20.

"Por eso creo que deben tenerse siempre muy presentes las normas de los antiguos. Estos comenzaban por inmolar, para sus sacrificios, reces que hubieran apacentado en los lugares donde querían fundar una ciudad o levantar unos campamentos de invierno; y examinaban sus hígados: si en las primeras los encontraban cárdenos y dañados, inmolaban otras, para asegurarse de si era efecto de enfermedad o de los pastos. Luego, cuando por la observación de muchas reses se habían cerciorado de la sanidad y buen estado de los higados, efecto de las buenas aguas y de los buenos pastos, asentaban allí sus guarniciones; pero si los hallaban viciados, inferían que también los órganos de los cuerpos humanos vendrían a enfermar con el uso de las aguas y de los alimentos de aquellos parajes, y así pasaban adelante y cambiaban de país, buscando siempre en todos los lugares la salubridad."
p. 22.

"La forma de una plaza fuerte no debe ser ni cuadrada ni de ángulos agudos, sino circular, para que el enemigo pueda ser divisado desde diversos puntos, pues en aquellas ciudades en que los muros forman ángulos agudos resultan difíciles a la defensa, por la razón de que el ángulo favorece más al enemigo que al ciudadano. "
p. 25.

"Una vez acabado el recinto amurallado, resta por hacer la distribución del área o solar en el interior, y las adecuadas vías de acceso a la plaza, las calles y los callejones, conforme a la región del cielo que sea más ventajosa. Será acertada la disposición si prudentemente se procura evitar que enfilen directamente con las calles los vientos; los cuales, si son fríos, molestan; si son cálidos, vician; si húmedos, dañan."

"El viento no es otra cosa que una ola de aire, que corre con una fuerza variable y que se produce cuando el calor, actuando sobre la humedad, absorbe por su acción violenta una gran cantidad de aire nuevo, que empuja al otro con impetuosidad y que esto es verdad puede colegirse de los vasos llamados eolípidas, porque con el auxilio de ingeniosas invenciones podemos inferir las verdaderas causas de las arcanas operaciones de la naturaleza."
p. 31.
"Hecha la distribución de calles y plazas, se debe tratar ahora de la elección de las áreas apropiadas a la conveniencia y uso común a la población en lo que se refiere a los templos, al Foro y a los demás lugares públicos."

p. 3, Libro Segundo.

"Soy, dijo Dinocrátes, arquitecto de Macedonia, que te traigo ideas y proyectos dignos de tu gloria. He modelado el monte Athos en forma de una estatua viril, en cuya mano izquierda he diseñado una gran ciudad y en la derecha una gran taza en la que recibirá las aguas de todos los ríos que descienden de aquel monte y desde allí vayan a parar al mar. Agradó la idea a Alejandro y al punto preguntó si en torno de la ciudad había campos para poder proveerla de víveres. Y al oir que sólo podría sustentarse con suministros por vía marítima, dijo: "Veo, Dinócrates, lo hermoso de tu idea y me place en extremo; pero pienso también que si alguno estableciera una colonia en ese lugar, sería censurado; pues así como un niño, apenas nacido, no puede sustentarse sino con la leche de su nodriza ni ir gradualmente creciendo, tampoco una ciudad sin campos y sin que a ella afluyan frutos, puede crecer ni ser populosa, ni mantener a sus habitantes sin abundancia de víveres. Por tanto, así como estimo buena la idea, no encuentro aceptable el lugar; quiero, sin embargo, que te quedes conmigo, para utilizar tus servicios en otra ocasión. "