viernes, 1 de agosto de 2008

Concepto estético de la Torre Eiffel. 1884-1889

UNIVERSIDAD VERACRUZANA.
Facultad de Arquitectura.
Materia: Teoría de la Arquitectura.
Catedrático: Dr. Arq. Daniel R. Martí Capitanachi.
Lecturas de apoyo.


Benévolo, Leonardo.
Historia de la Arquitectura Moderna.
Concepto estético de la Torre Eiffel. 1884-1889

(1884) Dice Eiffel:
“El primer principio de la estética arquitectónica prescribe que las líneas de un monumento se adapten perfectamente a su finalidad. ¿Y cuales son las leyes que tuve en cuenta en la torre? La resistencia al viento. Pues bien, yo sostengo que las curvas de las cuatro costillas, tal como las ha expresado el cálculo…darán una gran impresión de fuerza y de belleza, puesto que ofrecen a la vista la audacia de la concepción del conjunto, mientras que los numerosos huecos obtenidos en ellas mismas harán resaltar enérgicamente el constante cuidado por no ofrecer a la violencia de los huracanes superficies peligrosas para la estabilidad del edificio”.



(1887). Inicio de la construcción. Protesta de intelectuales.
“Nosotros, escritores, pintores, escultores, arquitectos, apasionados amantes de la belleza de París, hasta ahora intacta, protestamos enérgicamente en nombre del gusto francés, con el cual no se ha contado, contra la erección, en pleno corazón de nuestra capital, de la inútil y monstruosa Torre Eiffel, que el público maligno, inspirado a menudo por el sentido común y el espíritu de justicia ha bautizado ya con el nombre de Torre de Babel. “¿Seguirá asociándose la ciudad de París a la imaginación barroca y mercantil de una construcción (o de un constructor) de máquinas, para ensuciarse irremediablemente y deshonrarse?. Porque la Torre Eiffel que no desearía para sí ni siquiera la Comercial América, es la deshonra de París no lo dudéis. Es necesario para poderse dar cuenta de lo que se nos prepara, figurarse por un instante una torra vertiginosa y ridícula que domine París, como un gigantesca y oscura chimenea de fábrica; todos nuestros monumentos humillados, todas nuestras arquitecturas disminuidas hasta desaparecer en este sueño estupefaciente. Y, durante veinte años veremos prolongarse como una mancha de tinta la odiosa sombra de la odiosa columna de hierro remachado. A Usted, señor y querido compatriota, a Usted, que ama tanto París que la ha embellecido, pertenece el honor de defenderla una vez más. Y si nuestro grito de alarma no es oído, y nuestros razonamientos no son escuchados, si París continua con la idea de deshonrar París, Usted y nosotros, por lo menos, habremos hecho oír una protesta honrada”.



(1889) Fecha de la Exposición:
“Ante el hecho -¡y que hecho!- cumplido, debemos inclinarnos. Yo también como muchos otros, he dicho y he creído que la Torre era una locura, pero es, sin embargo una locura grande y orgullosa. Esta masa inmensa aplasta, ciertamente el resto de la exposición y, cuando se llega desde el Champ de Mars, las gigantescas cúpulas y galerías nos parecen muy pequeñas. Pero ¿Qué queréis? La Torre Eiffel se impone a la imaginación, tiene algo de inesperado, de fantástico, que deleita nuestra pequeñez. Cuando a penas se habían empezado las obras, los más célebres artistas y escritores desde Meissonnir hasta Zola, firmaron una vehemente protesta contra la Torre, como si se tratara de un delirio contra el arte; la firmarían ahora?. Seguro que no, y probablemente querrían que ese documento de su cólera no existiera. En cuanto a las masas populares, en cuanto a la burguesía, su sentimiento se puede resumir en una frase que he oído de boca de un buen hombre, después de haberse quedado, durante cinco minutos con la boca abierta, frente a la Torre: venció a la Europa”.



Temas de reflexión:

1. Como se observa la Torre es un símbolo construido a propósito de una Feria, sin una función definida y sin ninguna piel u ornamentación a la que se pueda denominar forma. Es una mera estructura ¿Radica la belleza en la estructura?

2. Como se desprende de tres momentos el valor de belleza es cambiante, está en la opinión del sujeto. No le pertenece al objeto. Sin embargo el diestro manejo de un material (el hierro) y el adecuado manejo del cálculo, es decir la tecnología y la ciencia, sí contribuyeron a la modificación de dicho valor. ¿Será que la belleza está en el material y en su sabio manejo, independientemente de la forma o la estructura?

3. Desde su punto de vista, que deben aportar los arquitectos y la arquitectura para asimilar los conceptos de belleza conocidos a sus obras, y en su caso para proponer otros nuevos.