jueves, 2 de julio de 2009

Humor en Arquitectura

Los siguientes son algunos gráficos humorísticos de arquitectura que circulan en la red. Disfrútenlos.


























martes, 5 de mayo de 2009

Crítica y Arquitectura. Notas al texto de J.M. Montaner

UNIVERSIDAD VERACRUZANA.
Facultad de Arquitectura.
Materia: Teoría de la Arquitectura.
Catedrático: Dr. Arq. Daniel R. Martí Capitanachi.
Lecturas de apoyo.

MONTANER, Josep María.
Arquitectura y Crítica.Gustavo Gili, GG Básicos.
Barcelona, 1999.

El autor señala que historia, teoría y crítica de la arquitectura comparten las mismas fuentes, aunque persiguen distintos objetivos. Son complementarias; una no se explica ni se realiza sin la otra.
“Sólo existe crítica cuando existe una teoría. Toda actividad crítica necesita la base de una teoría de donde deducir los juicios que sustentan las interpretaciones. Al mismo tiempo, toda teoría necesita la experiencia de ponerse a prueba y ejercitarse en la crítica. Es decir, toda crítica es la puesta en práctica de una teoría, lo cual conforma este valor ampliamente cultural de la crítica. En el caso de la crítica de la arquitectura, ésta se relaciona necesariamente con las teorías que proceden del mundo del pensamiento, la ciencia y el arte”. (p.11)

Explica que el juicio estético se fundamenta en la teoría, y que ésta se alimenta a su vez del entorno cultural. El juicio consiste en una valoración individual en el que se conjuntan conocimientos, la experiencia, el método, la habilidad y el gusto del sujeto que emite el juicio.
“En el caso de la arquitectura, el juicio –estético- se establece sobre la medida en que la obra ha alcanzado sus finalidades:
• Funcionalidad distributiva y social;
• Belleza y expresión de símbolos y significados;
• Adecuado uso de los materiales y las técnicas;
• Relación con el contexto, el lugar y el medio ambiente.”(
p.11).

Señala, que el juicio habría de emitirse atendiendo a las condiciones particulares de cada obra, a sus condiciones espaciales fundacionales y al tiempo en que fue construida.
“Wölfflin defendió que no existen estilos mejores que otros, sino que existen simplemente estilos distintos tal como existen miradas distintas. Los juicios de valor sobre las obras de arte sólo pueden emitirse dentro de los límites y coordenadas de cada configuración óptica o de cada estilo. Cada período histórico debe interpretarse conforme a los criterios que en aquel pasado predominaban, no a partir de aquello que aparecerá más tarde. Y todo esto porque cada época tiene su propia voluntad de estilo, su peculiar manera de mirar, sus necesidades formales, sus características.” (p. 30 y 31).

Expresa que desde el Siglo XIX, las nociones técnicas y artísticas de la arquitectura se han debatido por teóricos, críticos e historiadores, haciendo énfasis cada uno en el particular punto de vista que orientase su visión respecto del estudio de la arquitectura.
“Según Benedetto Croce, el arte es una intuición lírica, una imagen fragmentaria de la realidad. Y esta capacidad de intuición artística, que es totalmente independiente del pensamiento lógico, no es una prerrogativa exclusiva de los grandes artistas; pertenece a todos los seres humanos y por esta razón cada individuo es capaz de disfrutar la obra creada por los artistas. Dentro de estas coordenadas, Croce insiste en la artisticidad de la arquitectura, en su espiritualidad por encima de los condicionantes tecnológicos.” (p.33)

“En la interpretación de Panofsky, la perspectiva en el renacimiento conlleva la conquista del espacio sistemático, no sólo infinito y homogéneo sino también isótropo”. (p.55)

viernes, 17 de abril de 2009

lunes, 30 de marzo de 2009

lunes, 16 de marzo de 2009

Una visión socialista de la Arquitectura.



Texto revisado por: Dr. Miguel Angel Quintana Paz.
Profesor Agregado de Ética y Deontología
Director del Servicio de Publicaciones

Universidad Europea Miguel de Cervantes.

HANNES MEYER.
Nació en 1889 en Basilea, murió en 1954 en Crocifisso Di Javosa, Suiza. En l927 fue nombrado profesor y maestro de la Bauhaus, Dessau y fue, después de Gropius, Director de la entidad (1928-30). Juntamente con Hans Wittwer, en 1927, presentó un proyecto en el curso para el Palacio de la Sociedad de las Naciones Unidas en Ginebra; así mismo para la Escuela Federal de la Deutscher Gewerks Chaftsbund en Bernau 1928-1930, en forma de un complejo escolar articulado en pabellones. De 1930 a 1936: Actividades en la Unión Soviética; después, en Suiza. Finalmente, de 1939-49, en México.
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Tomado de la obra:
Hannes Mayer.
EL ARQUITECTO EN LA LUCHA DE CLASES Y OTROS ESCRITOS.
Editorial Gustavo Gili, S. A. Barcelona, 1972.
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I. CONSTRUIR.-
Todas las cosas de este mundo son un producto de la fórmula: Función por Economía. Por lo tanto ninguna de estas cosas es una obra de arte: todas las artes son composiciones y, por lo tanto, no están sujetas a una finalidad particular. Toda vida es función y, por lo tanto no es artística. La idea de la “composición de un puerto” es absolutamente ridícula.

Pero, ¿Cómo se proyecta el planeamiento de una Ciudad?, ¿o los planos de un edificio? , ¿Composición o función?, ¿¿¿arte o vida???

Construir es un proceso biológico. Construir no es un proceso estético. La nueva vivienda, en su forma elemental, se convierte no sólo en una máquina para habitar, sino también en un aparato biológico, que satisface las necesidades del cuerpo y de la mente. Para la nueva construcción, los tiempos modernos ponen a disposición nuevos materiales de construcción:

Hormigón armado vidrio armado aluminio silicona
Ripolín amianto euboölith goma sintética
Corcho prensado colas en frío viscosa cuero sintético
Resinas sintéticas madera contra- eternit vidrio curado
Chapada

Materiales porosos hormigón celular caucho madera sintética
Woodmetall torfoleum yute xelotekt
Goudron trolite caseína tombak.

Nosotros organizamos estos materiales de construcción en una unidad constructiva según principios económicos, de modo que cada forma, la estructura del edificio, el color de los materiales y la textura de las superficies nazcan automáticamente y sean determinadas por la vida (ambiente acogedor y prestigio no constituyen los “leitmotiv” en la construcción de la casa).

(¡Para el primero se mira al corazón humano y no a las paredes de la vivienda ...!)

(¡El segundo proviene de la actitud del dueño de la casa y no de su alfombra persa!) La Arquitectura como “materialización de las emociones del artista” no tiene justificación alguna. La Arquitectura como “continuación de la tradición constructiva” significa dejarse arrastrar por la historia de la construcción.

Pensar en la construcción en términos funcionales y biológicos, da forma al proceso de la vida, lleva lógicamente a la construcción pura: este tipo de forma constructiva no conoce Patria; es la expresión de una tendencia Internacional del pensamiento arquitectónico. El internacionalismo es la ventaja de nuestra época. La construcción pura es el sello característico del nuevo mundo de las formas.

1.-Vida sexual 5.-Higiene personal 9.-Cocina
2.-Costumbres en el 6.-Protección contra la 10.-Calefacción
dormir intemperie 11.-Asoleo
3.-Animales domésticos 7.-Higiene de la casa 12.-Servicios
4.-Jardinería 8.-Manutención del automóvil.

Estas necesidades constituyen los únicos factores que hay que tener presentes en la construcción de una vivienda. Examinemos la rutina diaria de cada habitante de las viviendas y tendremos el diagrama exacto de las varias funciones del padre, de la madre, del niño, del recién nacido y de los otros habitantes. Examinemos las interacciones entre la casa y sus habitantes y el exterior: cartero, pasante, visitante, vecino, ladrón, deshollinador, lavandera, empleado del gas, obrero, enfermero, repartidor. Examinemos la relación de los seres humanos y animales con el jardín, y los efectos recíprocos entre seres humanos, animales domésticos e insectos que plagan la casa. Comprobemos las variaciones térmicas anuales del suelo. Calculemos según estos datos la pérdida de calor a través de los suelos y la profundidad de los cimientos. La naturaleza geológica del subsuelo del jardín determina su capilaridad y establece si es o no necesario hacer un drenaje. Calculemos la inclinación de los rayos solares durante el año, en relación con el grado de latitud del terreno y basándonos en ello, construyamos la zona de sombra proyectada por la casa sobre el jardín, la exposición al Sol de las ventanas del dormitorio, calculemos la intensidad de la luz diurna sobre el lugar de trabajo en el interior de una habitación y confrontemos la productividad térmica de las paredes exteriores con el porcentaje de humedad exterior.

Los movimientos de aire en una habitación calefaccionada no nos serán ya desconocidos. Deben considerarse con el máximo cuidado las relaciones ópticas y acústicas con las viviendas de los vecinos. Conociendo las inclinaciones atávicas de los futuros habitantes de la casa hacia determinados tipos de madera, escojamos, para revestir el interior de una casa estandarizada y prefabricada, abeto rojo, rígido álamo, exótico okumé, arce satinado. El color es únicamente un medio para obtener deliberadamente un efecto psicológico o bien una señal de reconocimiento. El color nunca debe usarse para simular varios tipos de materiales. Los colores abigarrados son absolutamente inaceptables. La pintura debe emplearse únicamente para la protección de los materiales. Allá donde el color parece psicológicamente indispensable, incluyamos en nuestros cálculos su grado de reflexión de la luz. El cuerpo de la casa es para nosotros “un acumulador del calor solar”... evitemos, pues, el blanco para los acabados de la casa.

La nueva casa es una unidad prefabricada que debe montarse sobre el lugar y, como tal, es un producto industrial, y, por lo tanto, obra de especialistas: economistas, estadísticos, higienistas, climatólogos, Ingenieros industriales, expertos en estándares... expertos en calefacción y ¿el Arquitecto?... ¡Era un artista, y se convirtió en un especialista de la Organización!

La nueva vivienda es una obra social. Elimina el desempleo parcial en la industria de la construcción durante las temporadas de poco trabajo y el odio hacia los proyectos de emergencia para aliviar el desempleo. Organizando racionalmente los trabajos caseros, el ama de casa se libera de la esclavitud de la casa; organizando racionalmente los trabajos de jardinería, el dueño de la casa se libera del peligro de caer en el diletantismo. La nueva vivienda es prevalentemente una obra social (como cualquier norma DIN) porque es el producto industrial estandarizado de un grupo anónimo de inventores.

Además, como una de las formas finales en las que se concreta al bienestar público, el nuevo barrio residencial es una obra conscientemente organizada que pone en juego las energías de todos y en la que los esfuerzos individuales y colectivos se unen en una causa común. Lo moderno en la nueva construcción no son las cubiertas planas o la división horizontal y vertical de sus fachadas, sIno su relación directa con la existencia humana. Se consideraron cuidadosamente las tensiones de los individuos, de los sexos, de los vecinos, de la comunidad y de las condiciones geofísicas.

Construir.- Es la organización deliberada de los procesos vitales.
Construir.- Es solo en parte de un procedimiento técnico. El diagrama funcional y el programa económico son las directrices que determinan el esquema del proyecto de la construcción.
Construir.- No es ya una tarea individual, en la que se realizan las ambiciones arquitectónicas.
Construir.- Es un trabajo conjunto de artesanos e inventores. Únicamente el que sabe dominar los procesos vitales trabajando en colaboración con los demás puede considerarse realmente buen constructor.
Construir.- Si antes representaba un negocio individual (favorecido por la desocupación y por la escasez de viviendas), ahora es una empresa colectiva de toda la nación.
Construir.- Es solo organización: organización social, técnica, económica, psicológica.

II. LA ARQUITECTURA MARXISTA.-
1.- La Arquitectura ya no es Arquitectura. Construir es hoy una ciencia.
La Arquitectura es la ciencia de la construcción.

2.-Construir no es un problema de sentimiento, sino de conocimiento.
Construir no es, por tanto, una operación compositiva inspirada en el sentimiento. Construir es un proceso organizado meditado.

3.- El Arquitecto es el organizador de las ciencias de la edificación. El Arquitecto en sí no es un Científico en el sentido estricto de la palabra.

4.-Puesto que construir es un proceso de organización, la estructura rígidamente científica de la economía socialista planificada, ofrece la garantía de un más alto nivel de desarrollo para una arquitectura planificada.

5.- Reglamentación, normalización y estandarización, constituyen el ABC de la arquitectura, en la economía socialista planificada. Nosotros coordinamos las exigencias de las masas en relación con el área estandarizada y con los medios estandarizados.
Nosotros ordenamos estos elementos normalizados como órganos estándar de la tipología de la construcción para la vida socialista.

6.- Dentro del ámbito de la realización de la economía socialista planificada, en el terreno de la construcción la reducción progresiva del número de elementos estándar (materiales, elementos de construcción, espacio) representa el índice de la progresiva socialización de la vida de las masas.

7.- El resultado final de la praxis de la construcción socialista no es nunca una construcción aislada, sino que representa siempre y únicamente, como simple elemento de edificación, solo una parte de un complejo productivo o recreativo de un “sozgorod” o de un centro Agrícola. Estos complejos destinados al trabajo o al tiempo libre son, en tanto que el organismo de construcción, la única meta final de la arquitectura socialista.

8.- El sistema constructivo de la ciudad socialista es elástico no rígido; cuanto más elásticamente se elabora el sistema de los complejos industriales, de las viviendas, de los centros informativos y recreativos, tanto mayor será su utilidad en la progresiva socialización de la existencia de la masa.

9.- La misión artística de la arquitectura proletaria consiste en crear aquellos organismos constructivos, en los que pueda realizarse la cooperación de las más diversas expresiones del arte proletario: cine de masas, demostraciones de masas, teatros de masas, deportes de masas, “ángulo rojo”, santo y seña, manifiesto político, retrato de Lenin, busto de Stalin. El edificio en sí no es una obra de arte.
Hay que buscar su calidad en las dimensiones y en las finalidades de su función, y no en el pathos vacío de cualquier ornamentación.

10.- La construcción socialista no es ni hermosa ni fea, es completa o incompleta, válida o no válida. El resultado de un proceso organizador, una valoración meramente estética no es aplicable.

La vivisección de nuestros “deseos de belleza”, por lo que se refiere a la “arquitectura”, demuestra claramente el carácter atávico de los valores simbólicos religiosos y familiares, o bien de aquellos típicos de la sociedad clasista; revela además el espíritu asociativo de pasadas experiencias individuales y desenmascara la adquirida “belleza del clasicismo y de las tendencias modernas” .

11.- Correspondiendo a la máxima marxista, “la existencia determina la conciencia”, la construcción socialista es un elemento de la Psicología de las masas. Por esto la organización psicológica de las ciudades y de sus partes constructivas debe elaborarse según los resultados de un consciente planteamiento científico desde el punto de vista psicológico. El efecto psicológico de la construcción no debe determinarse en base a las exigencias emotivas individuales del “Arquitecto-Artista-Proyectista” Los elementos constructivos capaces de suscitar sensaciones emotivas (dimensiones del manifiesto), altavoces, luces, escaleras, colores, etc.) deben inferirse de manera orgánica, es decir, de manera consecuente con nuestro conocimiento más profundo de las formas de la percepción. La expresión más evidente de dicha Psicología de masas en la construcción socialista, se traduce en una organización conciente que tenga en cuenta las necesidades de la demostración del 7 de noviembre y del 1o. de mayo, en el sistema constructivo de un “sozgorod”.

12.- La arquitectura socialista presupone una radical transformación en la enseñanza de la Arquitectura. La ciencia constructiva socialista es una ciencia que introduce las leyes marxistas y la ideología del proletariado en el proceso arquitectónico. Por esto es necesario abolir la enseñanza compositiva, basada en el sentimiento, y fomentar, al contrario, la enseñanza organizadora, basada en la razón. Esta historia de la construcción socialista debe enseñar al estudiante el ABC del proceso constructivo, es decir, los estándares, las tipologías, las normas técnicas, económicas y sociales, estructurándose en una “enseñanza normativa”. Debe capacitar al estudiante para analizar el proceso vital y ponerle en condición de transferir estos conocimientos a la construcción, de manera que esta se transforme en un complejo orgánico.

13.- De todo lo dicho se determina claramente el papel de arquitecto socialista:
El arquitecto Leninista no es un lacayo estetizante ni (como su colega en occidente) un abogado o un representante de los intereses del capital financiero de la clase dominante. La colaboración en la edificación del socialismo no es, para él, motivo de prostitución de sus capacidades inclinaciones individuales.

El arquitecto Leninista es un “ayudante organizador” en el terreno del desarrollo planificado de la construcción de la sociedad socialista. Cualquier tipo de construcción es, para él, una obra impersonal, cuya estructura viene determinada por las exigencias de las masas. Las características de su actividad son la normalización, la tipificación y la estandarización la racionalización de los instrumentos y de los procesos y, dentro de lo posible, el rechazo de los materiales demasiado costosos. Evita cualquier desviación a la izquierda hacia proyectos utópicos y a la derecha, hacia el clasicismo y las tendencias modernas. Se compromete continuamente, teniendo científicamente presentes los datos de la realidad objetiva, en la utilización de los últimos resultados de la investigación en el proceso constructivo.

Elasticidad revolucionaria y sentido científico de la realidad son los fundamentos ideales del arquitecto Leninista. Para él la arquitectura no es un estímulo estético, sino un arma eficaz en la lucha de clases.
III. EL ARQUITECTO EN LA LUCHA DE CLASES.

A las preguntas formuladas por el Grupo de Arquitectos de Praga, “Leva Fronta” Hannes Meyer dio las siguientes contestaciones:

1.- ¿Cuáles son sus relaciones con la Arquitectura actual? Según usted, ¿Cuáles son los factores determinantes para la Arquitectura contemporánea?

Sin duda alguna, la lucha de clases, incluso en el campo de la arquitectura, se sostiene con armas bastante afiladas. Este factor obliga a los arquitectos a un continuo análisis de las situaciones sociales que encuentran su expresión en la arquitectura de nuestro tiempo. Cuanto más claramente reconocemos los procesos sociales de la lucha de clases, tanto más obligados estamos a juzgar la forma de todas las manifestaciones en el campo arquitectónico, únicamente a la luz de la acción recíproca que se interpone entre la forma y su contenido social. El arquitecto vende el producto de su propio trabajo intelectual y depende, por lo tanto, de su cliente, más de lo que pueda depender el carnicero de su clientela. En su calidad de trabajador intelectual, el arquitecto está sometido al dominio de la clase dirigente, mucho más de lo que puede estarlo un peón.

Los resultados de este continuo análisis marxista de nuestra sociedad me obligaron a repasar gradualmente los errores de mi precedente interpretación liberal y reformista de las condiciones sociales a las que estaba especialmente sometido, debido a mi actividad profesional al servicio del movimiento neutral de las cooperativas y de los sindicatos libres. Esta interpretación analítica me ofreció la posibilidad (como Director del Bauhaus de Dessau) de comprometerme en una teoría arquitectónica marxista, para la formación del arquitecto socialista, y defender al proletariado revolucionario. Desde entonces, me dediqué, con inflexible tenacidad, a introducir las teorías de Marx, Engels y Lenin en el proceso de la construcción, guiado por la línea del partido comunista que, único entre todos los partidos, evidencia y utiliza la táctica de la práctica marxista en la lucha social. La relación existente entre la arquitectura contemporánea y yo es la relación dialéctica de un combatiente revolucionario en el campo de la construcción.

Para la definición de la arquitectura contemporánea un único factor aparece determinante: Nosotros estamos implicados en una época en la que el proletariado revolucionario, bajo la dirección del partido de Lenin, ha tomado el poder y ha empezado la construcción del socialismo sobre la base del materialismo dialéctico. Dentro del gigantesco esfuerzo constructivo de la Unión Soviética, asistimos al nacimiento de la Nueva Arquitectura de la era socialista.

2.- ¿Qué opina usted de la negación del arte en los proyectos para la construcción de viviendas y para la
planificación urbana profesada por los arquitectos que se definen progresistas? ¿Qué es lo que opina del
arte bajo este aspecto?

Yo juzgo el rechazo del arte en la construcción sostenido por una parte de los arquitectos progresistas del mundo capitalista, como uno de los síntomas de la descomposición de la cultura burguesa. La Revolución Francesa de la clase burguesa sacó de su entusiasmo ideológico inmediatos y potentes impulsos artísticos, que encontraron su expresión en las construcciones de la época clásico- romántica de la primera mitad del siglo XIX, mientras el capitalismo cada vez más potente, se apoderó más tarde de aquellos medios estilísticos para transformar los pilares de su propia potencia, es decir, las bolsas, en antiguos templos o para otorgar un arcádico encanto a las aglomeraciones residenciales de obreros, esclavos de sus fábricas.

Algunos de nosotros, “arquitectos progresistas”, asqueados por la hipocresía y la vacuidad de los sucedáneos artísticos de la práctica de la construcción capitalista, habíamos, en su tiempo, transformado en axioma la ausencia del arte en la Arquitectura. Entre estos, los mejores se comprometieron en “representar por medio de la construcción el proceso vital de la sociedad”. Estos esfuerzos que tienden claramente a una arquitectura social eran el fruto de las relaciones de fuerza existentes en el interior de la lucha de clases en el periodo posbélico, relaciones que temporalmente aparecían cambiadas. Durante cierta fase, parecía que el baricentro del poder se hubiese desplazado hacia la clase obrera. En el campo de la construcción, este hecho se manifestó en las realizaciones de numerosos programas constructivos sociales, puestos en marcha por los sindicatos libres y las cooperativas. En aquel tiempo, nosotros los arquitectos, con nuestras actuaciones, situamos en primer término el factor social en la configuración arquitectónica; llamándolo “arquitectura funcional”, aunque fuese válida para un conjunto social, cuyas disfunciones se manifiestan siempre más frecuentemente. ¡No hay que maravillarse, pues, si incluso esta tentativa de reforma de la arquitectura burguesa, en el mejor de los casos, acabó por transformarse en algo mecánico! Pero debemos preguntarnos: ¿Cuál es la función del arte en una sociedad que está a punto de morir y cuya ideología se limita al beneficio financiero derivado de las conquistas imperialistas?

¿Qué finalidad tiene el arte en el urbanismo de la ciudad capitalista, cuyo único resorte es la especulación del suelo?

¿Cuál es la función del arte en la vivienda alquilada por el trabajador intelectual o manual, dado que esta vivienda representa uno de los medios de explotación del hombre por el hombre? Entre explotadores y explotados no existe ninguna ideología en común. Las masas obreras combaten para obtener pan y techo, mientras que el arte burgués se ha convertido en un privilegio para una exigua clase evolucionada, cuyo proceso de degeneración se refleja en su artificiosidad.

En relación con la arquitectura socialista, consideramos “Arte” la suma de todas las disposiciones que la organización ideológica de una construcción o de la planificación urbana requiere, para que resulte inmediatamente evidente al proletariado. El valor de este arte es determinado por su contenido político. En esta arquitectura proletaria la sublime experiencia de la vida de la masa obrera es la prestación suprema, su heroísmo y su voluntad revolucionaria constituyen las inagotables fuentes de esta arquitectura. Y es precisamente la arquitectura la que conoce el impulso inesperado, gracias a las pretensiones formuladas por la clase obrera, por lo que se refiere a sus viviendas: y todo esto a través de los programas de construcción a gran escala, que deben ser proporcionados a la amplitud numérica de la masa obrera; a través de la sociedad planificadora de su organización constructiva, que es un componente de la economía planificada socialista; a través de la elasticidad revolucionaria de sus métodos de construcción, que no conoce carrera alguna de carácter personal ni obstáculo alguno por parte de la propiedad privada; a través de la economía de sus propios medios de construcción que, apartados de la especulación, pueden emplearse según las necesidades económicas.

3.- Los esfuerzos de los arquitectos que se auto definen progresistas tienden a simplificar el trabajo (por ejemplo en la economía doméstica) y a subsistir la gestión individualista de la casa, con un grandioso aparato colectivo. ¿Considera usted estas manifestaciones (de las cuales la iluminación, la calefacción central o la “muerte” de la cocina constituyen únicamente unos ejemplos como anillos de una evolución normal, o al contrario como síntomas de una crisis que debería combatirse?

La “colectivización”técnica de la manera de vivir burguesa es una consecuencia de la concentración capitalista y un síntoma de la incipiente destrucción de la familia como célula de la sociedad burguesa. El “hogar propio” debe ser abandonado. Ya están desarrollando las formas embrionales de la vivienda colectiva del futuro. “La abolición de la economía individualista es inseparable de la abolición de la familia” (Marx, “Ueber historischem Materialismus” Vol. 1, p. 105, Elementarbücher des Kommunismus). Pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones: el capitalismo ha transformado desde hace mucho tiempo el modelo de vivienda de su economía doméstica colectivizada en cultura genuina, como los hoteles de lujo con apartamentos alquilados para largos periodos en la ciudad, en la Riviera, o en los Alpes. Allá viven, según las estaciones del año, la moda y el humor, la crema de la sociedad parásita del capitalismo. Si ahora los arquitectos radical - burgueses, quizás incluso por un sentido de amistad hacia la Unión Soviética, proponen también para la clase burguesa la “Casa-común”, no debemos cometer el error de considerar este proyecto abstractamente, sino que debemos examinarlo en vista de su efecto sobre la lucha de clases. Está claro que la “muerte de la cocina” tiene lugar por la presión de las fuerzas económicas en lucha por la existencia, dentro de la cual, en primer lugar, se distingue el intelectual burgués: ante la imposibilidad de tener servicio; en su esfuerzo de disminuir la superficie de la vivienda, para que el alquiler sea lo más bajo posible, y por otros motivos similares. La concepción liberal de la “liberación de la mujer de la esclavitud de la cocina” no cambia los términos de su posición en el seno de la sociedad moderna. ¿Para qué le sirve este ahorro de tiempo? ¿Contribuirá a rebajar los salarios con su trabajo menos retribuido que sus colegas? ¿Puede sobre todo, encontrar trabajo en los periodos de paro?

Los propagandistas de la “colectivización” de la economía doméstica burguesa definen su procedimiento como un “proceso social”. Pero ¿qué progreso social representa esto, si en el mejor de los casos, favorece únicamente a un pequeño círculo de familias burguesas, mientras queda fuera del alcance, por su precio, de la gran masa de los obreros, cuya situación, como consecuencia de todo lo expuesto, sigue invariable? Después de todo esto los capitalistas quieren que nosotros clasifiquemos ideológicamente como reformismo la “Comuna burguesa”, edificada sobre el terreno de la sociedad capitalista. Nosotros, en cambio, debemos reconocer y desarrollar la “colectivización” técnica del aparato de la vivienda de la sociedad burguesa para el mejoramiento del eje hereditario que la clase obrera, en un momento determinado, tomará de la burguesía.

4.- ¿Piensa usted que la situación económica actual representa un límite o incluso el fin, para la actividad de un arquitecto joven?

La situación económica actual representa ciertamente fin para la actividad de aquellos arquitectos cuya conciencia está obscurecida por la presunción burguesa de casta. Sufren ante la imposibilidad de ver realizados sus proyectos, puesto que su independencia en la supuesta “profesión libre” se ha volatilizado. Dentro de las posibilidades de sus medios, se ocupan, para huir de la realidad, del arte idealista. En caso contrario, desarrollan temporalmente algún trabajo subordinado, o escogen, por algún tiempo, otra profesión. En cambio, la creciente agudización de la crisis ahogará, desde el punto de vista profesional, al arquitecto con conciencia de clase, pero lo emancipará gradualmente desde el punto de vista político, de una posición de espera. El arquitecto debe saber que en el sistema capitalista, como trabajador intelectual en la mesa de dibujo, es un esclavo al igual que su compañero, el peón de la construcción. Sabe que presta su propia obra en calidad de abogado del capitalismo y debe suministrar el paisaje arquitectónico para el teatro de la cultura burguesa. La agudización de la crisis económica no significa el fin de la actividad política del arquitecto con conciencia de clase, sino que le abre un inmenso campo de acción al servicio de la idea socialista.

5.- ¿En qué consiste, según usted, el deber social del arquitecto? ¿Quizás en ocuparse de los problemas de forma y de estilo o de los de la coyuntura? ¿o bien debe contribuir a elevar las posibilidades de vida de todos los ciudadanos?

El arquitecto progresista tiene el deber, hacia la sociedad, de analizar, sin reservas, la propia situación dentro de la crisis económica y de actuar, en consecuencia, en la lucha de clases. No existe la posibilidad, para él, de permanecer alejado: debe elegir una de las dos partes en la lucha: o el socialismo o el capitalismo. El arquitecto progresista, como combatiente activo, abrasará la causa del proletariado revolucionario. En el seno del proletariado la actividad profesional del arquitecto, a pesar de la crisis, será algo sensato y necesario. Incluso la parte estilística, el terrible aspecto de la Escuela de Arquitectura burguesa, será para él tan vital e importante como los problemas de la coyuntura. Podrá usar ambos elementos como instrumentos para un severo análisis de las épocas culturales pasadas y, de modo especial, del capitalismo. Dado que el arquitecto proletario reconoce la relación dialéctica entre forma y contenido en todas las fases históricas de la arquitectura, sabe que la arquitectura socialista puede alcanzar su expresión más alta sirviéndose de la experiencia arquitectónica burguesa, feudal y de la de todos los precedentes periodos históricos del desarrollo arquitectónico.

Además de su pertenencia al proletariado revolucionario impedirá al arquitecto “llevar a un nivel más alto las posibilidades de vida de todos los ciudadanos”; dejará tranquilamente todo el cumplimiento de esta buena acción a la mejor de las fascistas “socialistoides”. En su calidad de arquitecto proletario, el arquitecto progresista estará dispuesto a “cambios de arriba abajo las posibilidades de vida de la masa obrera por medio de la lucha revolucionaria y de la construcción socialista”, puesto que, únicamente a través de este camino, la humanidad podrá alcanzar la finalidad suprema de la sociedad sin clases.

6.- Según usted, ¿qué camino deberá tomar el arquitecto para alcanzar la meta prefijada?
En los países de régimen capitalista el camino de la arquitectura socialista no pasa a través de los proyectos de imaginarias “ciudades socialistas”, como actualmente afirman, a veces, grupos de arquitectos radicales. Esto es, además, equivocado desde el punto de vista ideológico, puesto que partiendo de principios mecánicos, desconocen la verdadera esencia de la ciudad socialista. Ésta, bajo el continuo cambio de datos nacionales y topográficos, como unidad económica dentro de la economía planificada socialista, en la realidad, solo puede surgir al unísono con la táctica de la reorganización de la sociedad sin clases.

Pero dejémonos de dañosas utopías. Para la afirmación de un arquitecto socialista se necesitan hoy, en un país capitalista, cuatro presupuestos:
a) vida en común con el proletariado
b) profunda instrucción profesional y política
c) participación activa a la organización de la lucha de clases del proletariado
d) conexión con la práctica constructiva bolchevique de la Unión Soviética.

Solo viviendo estrechamente unido al proletariado, el futuro del arquitecto socialista, intelectual perturbado por la duda, el continuo contacto con la clase obrera será ayuda segura, que se necesitará en su lucha. Su existencia individual cesa, se transforma en parte integrante de la masa obrera en lucha, y sus instintos revolucionarios se afinan por medio de la táctica de los obreros en lucha. Debe prepararse para su misión a través de una instrucción política y profesional extremadamente amplia y profunda. Aprenderá lo mejor de la técnica capitalista, los métodos y todas las conquistas en el campo de la construcción, para poder perfeccionar al máximo la arquitectura socialista. Es esencial para él una decidida y clara ideología marxista, que deberá aprender a través de una continua y elástica reflexión sobre la economía política, sobre el materialismo dialéctico y sobre todos los fundamentos del marxismo-leninismo. Pero esta instrucción política deberá reforzarse y ponerse a prueba todos los días, con la praxis. A ellas debe dar lo mejor de sí mismo, y ello como deber hacia la sociedad. El arquitecto socialista no renunciará a los contactos habituales con su ambiente profesional; precisamente aquí es donde debe luchar atrevidamente por la nueva arquitectura, después de haberse aliado a colegas que defiendan sus mismas ideas. A través de un despiadado análisis, hay que poner al desnudo el carácter clasicista de la ciudad burguesa y la relación del caos económico con el de la construcción. Los arquitectos maduros y los que se encuentran ante las primeras experiencias deberán colaborar para alcanzar, desde hoy mismo, en la forzada calma de la crisis del trabajo, la creación de aquella doctrina socialista de la construcción que es la base de la disciplina arquitectónica, y que resulta necesaria para la formación de nuevos “cuadros” de la construcción socialista.

Los grupos de arquitectos socialistas deben participar continuamente, con todas sus fuerzas en la lucha cotidiana, en competición con sus colegas burgueses, convencidos de que cualquier innovación técnica de la construcción capitalista no evitará, es verdad, la catástrofe burguesa, pero contribuirá a aumentar su bagaje de conocimientos técnicos para el futuro orden socialista. “En la construcción burguesa que se extingue, se forman ya los gérmenes de la construcción proletaria”.

7.- El problema de la vivienda y de la crisis de trabajo. La generación de los arquitectos que se auto definen progresistas, ve el origen de estos profundos males en la existencia del sistema monopólico-capitalista. ¿Cree usted también que este sistema debe ceder al paso del ordenamiento social en que los medios de producción pertenezcan a toda la sociedad?

Esto es justo si la nueva generación de arquitectos ve el mal radical de la insuficiencia de viviendas y de la crisis del trabajo en el sistema capitalista. Pero no es suficiente afirmar que “este sistema debe ceder el paso a un ordenamiento social cuyos medios de producción pertenezcan a toda la sociedad”. Se dice que esta finalidad a la que tienden el movimiento liberal de las cooperativas o la democracia económica de los reformistas. ¡No basta de estas frases liberales que permiten, que nosotros los intelectuales, permanezcamos sentados, al mismo tiempo sobre dos sillas! También nosotros los arquitectos tenemos que hablar el inequívoco lenguaje del trabajador proletario de la construcción. La arquitectura burguesa muere a causa de las contradicciones del sistema capitalista. Comparte el destino de todas las disciplinas científicas y artísticas burguesas, a las que impide desarrollarse libremente, puesto que se usan para la explotación, para la acumulación de beneficios y para propagar la destrucción. Mientras la burguesía es incapaz de asignar deberes constructivos a su aparato artístico-científico, en la Unión Soviética, país estructurado sobre bases socialistas, las artes y la ciencia tienen un enorme desarrollo. Una parte del aparato artístico-científico del mundo capitalista está obligado, si quiere sobrevivir, a ponerse al servicio del proletariado ruso.

La arquitectura proletarizada está en estrecha relación con los problemas completamente nuevos de la construcción de la economía socialista, que está actualmente en vigor en la Unión Soviética, y que se encuentra en el centro de un desarrollo único en su género. Podemos resumir todas estas afirmaciones en tres puntos:

1.- La falta de viviendas y la crisis del trabajo desaparecerán -como en la Unión Soviética- solo cuando el proletariado revolucionario conquiste el poder.
2.- El compromiso en una arquitectura progresista tiene carácter político, puesto que el lugar de nacimiento de esa arquitectura no es la mesa de dibujo, sino la barricada.
3.- Con la victoria, en la lucha revolucionaria, de la clase obrera, nace la única arquitectura progresista de nuestro tiempo: la arquitectura socialista.

viernes, 13 de febrero de 2009

Arquitectura virreinal. Parroquia de San José. Xalapa, Ver.

Ejercicio: Juicio estético de arquitectura local.
Trabajo realizado por estudiantes de Teoría de la Arquitectura V.
Facultad de Arquitectura, U.V.
Catedrático: Daniel R. Martí Capitanachi.


Fotografías: Arq. Guillermina Soto Torres/2009.

Xalapa es una población prehispánica muy antigua; la presencia de cerámica del Preclásico indica que este lugar estuvo poblado unos siglos antes de Cristo. Por su asiento en las faldas del Macuiltepetl, fue designada por los Mexicas como Macuilxochitlan (Lugar del dios de las flores) y se mantuvo básicamente Totonaca, pese a la influencia de Olmecas, Teochichimecas y Nahuatls. No obstante, las condiciones de otros grupos raciales y la geografía del lugar hicieron que propiamente en 1580, según la Relación de Jalapa (Paso y Troncoso, 1905, Vol. V 100-101), la vieja provincia de Tlacolulan cediera su cabecera y su nombre a Xalapa.

Los datos vertidos en ese testimonio permiten saber que sus pobladores estaban diseminados en conjuntos de chozas en sitios que se denominaban:
Xallitic al norte;
Tlalmecapan al suroeste;
Techacapan al oriente, y
Tlalnehuayocan (Tecanapan) al sur.
Con estos grupos se presenta un principio de traza urbana que repercutirá en la época virreinal y hasta nuestros dias en la urbanización de la ciudad.

Durante la Colonia, debido al efecto de cristianización que se imponía a los pueblos, los religiosos españoles y los gobernantes exigieron templos de la nueva religión en cada uno de los barrios autóctonos, originando así el nacimiento de cuatro barrios reconocidos por los templos erigidos en cada uno de ellos:
al norte el barrio El Calvario,
al oriente del barrio de San José,
al sur el barrio de San Francisco y
al occidente el barrio de Santiago.
Dichos barrios, al formar parte de una misma causa unificadora, se vincularon dando origen a la formación de una población conocida como Xallapan, que basándose en el vocablo Náhuatl, es posible traducir como Manantial en la Arena.

Se puede mencionar que debido a su clima, la región hizo que muchos españoles que radicaban en la ciudad de Veracruz decidieran establecer su residencia en Xalapa originando con ello un gran crecimiento poblacional y que se realizaran las primeras ferias comerciales (1720-1770), repercutiendo en la conformación posterior de la ciudad.

PARROQUIA DE SAN JOSE
Ubicación y localización.
En los Estados Unidos Mexicanos, Xalapa de Enríquez, cabecera del municipio y ciudad capital del estado de Veracruz-Llave, encontramos la parroquia de San José, levantada hacia 1555. Se encuentra limitada al norte por la calle Alcalde y García, al sur por Xalapeños Ilustres, al este por la calle Cuahutémoc y al oeste por la calle Miguel A. Urrieta.

Su localización actual se presenta en una zona de servicios. Frente a su fachada norte, en la calle Alcalde y García, se ubica el mercado del mismo nombre, siendo hasta 2008 el de mayor actividad de la ciudad y hoy convertido en mercado de floes y productos básicos que genera una gran movilidad de personas y vehículos. Otra de gran flujo vehicular es la avenida de Xalapeños Ilustres, vía en la que se encuentra localizada la fachada de acceso principal a la Parroquia.

La iglesia de San José fue levantada en una época cercana a la del ya desaparecido Convento de San Francisco, hacia 1555, concluyéndose en 1770; en 1773 éste deja de funcionar como Iglesia para convertirse en un nuevo curato. Es entonces cuando deja de ser una capilla o lugar de rezos, para convertirse en una parroquia. De lo anterior se puede deducir que este templo posiblemente sea fundación de las primeras épocas del virreinato, pero fue hasta el siglo XVIII cuando se levantó el templo como actualmente se le conoce.

La parroquia de San José fue situada en un eje principal de norte a sur, al pie de la importante ruta continuación del camino a Veracruz, donde antiguamente se llamaba barrio Techacapan, que quiere decir “Rió cuyo nacimiento está en la piedra”, pero en la actualidad dicho barrio ha adquirido el nombre de San José en honor a la parroquia.


Es importante saber que esta iglesia fue ubicada sobre un montículo de terreno o loma para aprovechar su altura, ya que el atrio que actualmente tiene, ha sido recortado pues en sus principios éste llegaba hasta lo que hoy es la calle prolongación de Zamora, que en aquella época era la salida al sur del país y comunicación al puerto de Veracruz, de tal manera que servía de bendición o agradecimiento a los viajeros de Xalapa hacia el sur o viceversa.

La época constructiva de la Iglesia obedece primeramente a la época cronológica del siglo XVI y en su segunda etapa al siglo XVIII, ya como parroquia. En cuanto a su movimiento arquitectónico, pertenece al colonial que es singular en América; corriente que duró tres siglos y paralelamente en Europa durante estos trescientos años surgen el barroco y sus derivados, el herreriano, el neoclásico, y el mudéjar.


Estilo y época
La estructura espacial pertenece a un estilo fiel al de su época cronológica. Es un estilo mudejar en su mayoría, en combinación del gótico y del barroco, ya que presenta aspectos y caracteres representativos de estos tres movimientos. Como ya sabemos su estilo es mudejar por la presencia de tres naves, teniendo una común central y dos naves laterales. Cada una de éstas con menor jerarquía eclesiástica y por consiguiente de dimensiones menores también. Presenta al pie de la nave central un sotocorro y una pila bautismal a un costado del altar un sagrario además con esculturas y pinturas de característica gótico-mudejar-barroco.

FuncionalidadAdecuaciones al inmueble.
En el programa original de la iglesia de San José no se contemplaba lo que es ahora el Salón de Coros ubicada a su margen derecho, y el Salón de juntas y retiros en la parte posterior del altar, ya que por la información recabada marca su etapa de construcción muy posterior al proyecto y edificación original, aunado a ésto que no continuaron con el mismo estilo que tiene la Iglesia ni usaron los materiales adecuados, esto hace que estas construcciones anexadas rompan con el estilo de su época original. También en el programa realizado en aquella época el atrio solo estaba diseñado para la congregación de fieles.


Otra adecuación que sufrió fue cuando en 1920 fue ocupada como cuartel de las fuerzas Carrancistas sufriendo un gran deterioro, pero la situación se volvió más apremiante cuando el 25 de julio de 1931, algún oficioso de los que había y hay siempre alrededor de los políticos trató de halagar al gobernador Adalberto Tejeda (recién víctima de un atentado contra su vida), y acompañado de un grupo anticlerial, allanaron las puertas de la Parroquia y de la casa parroquial, saqueo la iglesia, destruyo los ornamentos y dio sima a la depredación al quemar los archivos parroquiales. El templo fue salvado de su quema total, pues los vecinos se dieron cuenta del suceso, así como los trabajadores de una fábrica de puros ubicada enfrente, salieron a combatir las llamadas de auxilio por elementos de la tropa acuartelada. La iglesia en sí sufrió poco daño aunque quedo bastante deteriorada pero los archivos que existían de gran valor histórico quedaron totalmente destruidos. Como los demás Templos de Xalapa, la parroquia fue cerrada al culto reabriendo sus puertas hasta 1938. (Vida y milagros de San José, Alfonso Gorbea Soto.)

Programa Arquitectónico Actual.
La Iglesia de San José está rodeada por cuatro accesos vehiculares, categorizándolos como: principal Jalapeños Ilustres y secundarios las calles de Cuauhtemoc, Miguel Urrieta y Alcalde y García. La portada principal está precedida por un amplio atrio que bordea dicha portada y al lado oeste de esta parroquia, este atrio en su perímetro funciona como muro de contención. El atrio funciona como estacionamiento y como área de recreo para niños y adultos que asisten diariamente a esta, para esto cuenta con dos accesos peatonales y uno vehicular, los primeros al sur y al oeste y el vehicular al norte siendo este un acceso de servicio.

La planta de la Iglesia de San José es de cruz latina y cuenta con tres naves, una nave central más elevada, separada de los laterales que desaparecen en el crucero y presbiterio. Por el acceso principal a la izquierda encontramos el acceso a la torre del campanario y por este se llega al coro, mientras que a la derecha del acceso principal encontramos el bautisterio en forma circular estando en su centro la pila bautismal.

En la nave lateral izquierda se encuentra el acceso secundario cuenta también con una pila de agua bendita empotrada al muro, además dicha nave consta de un nicho en el cual descansa la figura del Santísimo. Vemos también que en la nave derecha se encuentra el confesionario, encontrándose este dentro de otro nicho similar al anterior. Caminando por la nave central, hacia el norte llegamos al crucero el cual se comunica a la derecha con la capilla lateral denominada alma o de animas, en un nivel superior, este funciona a su vez de comulgatorio.

Presidiendo la nave principal esta el presbiterio, que se encuentra en un nivel superior del resto de la nave dentro del cual está el altar y el retablo, con dos accesos laterales que comunican con la sacristía y anexos.

Materiales
Son materiales de la misma zona y de la época los muros y las columnas son de piedra con orgamasa, tezontle y recubrimiento de estuco y remates de yeso y madera con acabado de oro y plata típicos de la época.

Las sillerías son múltiples y de madera el piso es de mármol, cantera y piedra ahora son de azulejo comercial en parte original; las puertas son de madera con piezas de hierro, al igual que es utilizado en ventaneria y lucernas, también se utilizaron los emplomados, cristales y madera. En los tableros y estuatillas como la cruz el propio Cristo las farolas de hierro con tela.


Cubierta
La cubierta tiene una forma característica de su época. Tenia esa cualidad porque constructivamente era el único método estructural de salvar claros, y que por otro lado fuera permanente como lo es hasta hoy en día sin dejar atrás los materiales que en aquel entonces contaban su forma o formas de las tres cúpulas existentes son cúpulas con lucernas, que son aquellas que en la curva inicial abre ventanas llamadas lucernas. La curva se inicia en una base poligonal (octagonal) que a su vez se apoyan en cuatro pechinas, colocadas en la parte superior del mismo apoyo, con sus respectivos capiteles y fustes. Las cúpulas tienen como remate sus respectivas linternillas. En la cubierta de las naves son de bóveda en la central son de bóvedas de lunetas que se interceptan dos semicilindros pero uno mayor que los otros perpendiculares y las naves laterales son bóvedas de medio cañón, su material es de piedra tezontle estiércol y como decoración yeso orto y plata.

Apoyos
Los apoyos son comunes, a base de columnas, pilares, pilastras muros perfectamente verticales y contrafuertes con pedestales que le dan mas seguridad y estabilidad. Su forma generalmente es de base mayor y cúspide menor refiriéndose en cuestión de secciones, las columnas son de varias formas partiendo de las formas simples hasta las irregulares, los pilares y las pilastras son redondas y los contrafuertes son de forma trapezoidal.

El sistema constructivo de las columnas es cargando las pechinas y tambor semiesférico con todo y linternas encontrándose en excelente orden sobre ejes visiblemente claros logrando en si una unidad, una simetría, un equilibrio estructural estas son de forma cuadrada con esquineros irregulares en la intersección que forma la cruz y elípticas en la fila o ejes de entre las naves laterales con la central.



Los pilares son elípticos pertenecientes a cualquier corriente de las tres, ya que son típicos de setos movimientos, pero donde tuvieron su auge fue en el mudéjar, que comprende la parroquia, son de carga pero pequeñas, menores que las columnas, son de piedra y tezontle.

Las pilastras, no son de carga, a pesar de que visualmente se antojan, estas son de piedra y yeso, mientras los muros son de piedra, tezontle, yeso y piedra exterior o mampostería, de forma comúnmente construida, y por el lado exterior o cara exterior apoyados en contra fuerte. Los muros alcanzan alturas variables de cuatro a seis metros con espesores hasta de medio metro y vanos que originalmente eran vitrales aprovechados para la iluminación de las bancas. Los contrafuertes eran de forma trapezoidal adosados a los muros, sirviendo para sostener los muros de grandes espesores y la presión de peso transmitida por la cubierta, estos elementos estructurales conforme se eleva se van reduciendo de sección sobre la cual en la corona, cabeza o parte superior, descansa un arco de piedra que nace en la base de las columnas y las bóvedas centrales o de intersección que lógicamente son de mayor altura.

Análisis de trazos constructivos.
Aclaraciones del análisis: Con la invitación del Dr. José Miguel Merino de Cáceres, maestro huésped en la Universidad Veracruzana, a llevar a cabo el estudio de un edificio que reunirá las características necesarias para dilucidar el sistema de cómo se trazó y cuáles son las secuencias constructivas que permitieron materializarla tridimensionalmente como la observamos hoy día.

Deducciones: Se llevaron a cabo los análisis de la supuesta forma de cómo la parroquia de “San José” (católica) se trazó originalmente en el año de 1773. las deducciones personales, están sujetas a una norma de experiencia personal para juzgar, estimar o conocer mediante trazos, en un principio vagos, que después fueron madurando y denotando coherencia en su relación con el todo, tanto en las plantas de conjunto como en las secciones y las fachadas.

Debo aclarar que las medidas obtenidas, deben considerarse aproximadas, debido existir errores tanto en las medidas de los levantamientos directos, así como en las reducciones planos, y quizás, sea probable encontrar errores en las diferentes etapas constructivas a través del tiempo, pero en general, a diferencia de algunos márgenes de error en decímetros, puede considerarse que las medidas son coincidentes en la totalidad de los trazos anteriormente citados, corresponden a el exterior de la parroquia.

El tercer cuadro de 33.00 x 33.00 mts. Que se forma por la barda de la calle de Manuel A. Arrieta, el alineamiento de la plazoleta de Alcalde y García con el trazo del parámetro del frente de la misma parroquia, así mismo con el alineamiento de la calle oriente.

Existe un cuadro cuadrado es el trozo de la parroquia como tal, que circunscribe dentro la construcción parroquial. Después de varios intentos de trazos, la medida de 22.50 x 22.50 se marca con el centro de la torre o campanario, pero no con el parámetro del frente principal del templo.

Planta del techo (de azoteas): A esta escala que define la construcción, aparece el trazo de 22.20 x 22.50 definiendo la periferia con el contenido de la parroquia, casi parece construido en su totalidad dentro del cuadro, con la salvedad de que, el eje sur, pasa por el eje de la torre.

Planta arquitectónica: Los trazos definidos en la planta arquitectónica, quedan perfectamente delineados y coincidentes con columnas, ejes principales, con la nave principal, con las laterales, En este caso, aparece un trazo en la línea discontinua que define, el eje principal y el eje de la bóveda central, con medidas de 20.75 x 20.75 mts.

Los trazos modulados de 4.00 mts. Se proyectan hasta el exterior de la escalinata principal sobre el eje principal trazos, singularidad asombrosa que me llamó altamente la atención, al encontrar que concuerda cada una de las partes con el todo del edificio.

Emplazamiento Urbano
Referencias del emplazamiento: en el año de 1555 se inician los primeros pasos de su construcción como capilla. Se deduce que se crea, cuando él transito de los viajeros que vienen de Veracruz hacia la ciudad de México, accesan a la ciudad de Xalapa por el único paso directo al centro urbano, quizás funcionando como garita de salida de la ciudad.


Seguramente pocas construcciones existían en ese lugar, pero debe haber habido casas modestas que marcaban el acceso, de esta manera y con la información recabada, se deduce lo siguiente:

Aparece relacionado un trazo macro en la planta de conjunto, que coincide con los
Parámetros del alineamiento en el frente (calle de Jalapeños Ilustres) con los limites de una parte el muro sur, pero concurren claramente con el parámetro de la calle oriente, así cómo con la plazoleta de Alcalde y García (norte) con medidas de 50.00 x 50.00 mts.

Un segundo trazo coincidente es el de un cuadrado de 40.00 x 40.00 mts. Que incide con el alineamiento y el trazo de la banqueta sobre la calle de Manuel A. Arrieta.

Para encontrar las coincidencias de las bóvedas laterales fue necesario desplazar los ejes por fuera de los muros en un caso (frente oriente) y respetar el interior por el poniente.

Planta arquitectónica propuesta: En esta planta se puede mostrar con claridad, tal y como debería de haber sido el trazo general de la parroquia. Las diferencias son pequeñas con la realidad actual.

Sección longitudinal: la relación de los espacios que resultan del trazo de la sección de la parroquia de San José, son verdaderamente exactos, son coincidencias en cada una de las partes que forman esta sección, donde podemos ver que existe un eje de importancia, formado con la torre (eje A) y el eje B un cuadrado perfecto de 22.00 x 22.00 mts.

La cuadrícula del trazo generan los arranques de bóvedas, remates, limites de alturas, tanto de cerramientos, como de ventanas, de remates importantes de la construcción.

Plano de la sección D y corte transversal: En esta sección también se aprecia el eje de la torre armando las secciones, las alturas y los ejes principales.

Fachada frontal: Siguiendo con las deducciones de cómo fue que se trazó la parroquia de San José, en la fachada se resumen los trazos de cómo se construyeron las partes y cuales fueron sus directrices.

En el análisis aparece un segundo trazo en línea discontinua que al obtenerlo, forma la altura de la bóveda oriente y coincide con los remates inferiores del pórtico principal.

Existe una distancia que parece coincidente, al definir los limites externos de la plazoleta, formándose del eje frontal de la torre y el límite de la propiedad de la parroquia por la calle de Manuel A. Arrieta (lado poniente).

Conclusiones: Analizando el comportamiento y el origen de los trazos de la parroquia de San José hemos obtenido como conclusión que cada trazo fue preconcebido y seguramente explicado y dibujado perfectamente en planos por diseñadores Italianos (Nápoles, Italia, año de 1773.) Y con la habilidad de artesanos mexicanos y letrados sacerdotes españoles, construyeron una muy modesta parroquia, que gesta en su figura un trazo armónico y generador de formas arquitectónicas que pocos ciudadanos Jalapeños conocemos.

CRITICA
Para poder establecer una correcta crítica de la iglesia de SAN JOSÉ en Xalapa, es indispensable conocer cuando menos un ebozo sintético del proceso histórico desde sus principios, acotando aspectos como el funcionamiento, trazos, materiales y tratamiento de la luz como más significativas para nuestro estudio.
En la época colonial debido al efecto de cristianización que se imponía a los pueblos se tuvieron que construir templos de la Nueva religión en los autóctonos. Así fue como se originó el barrio de SAN JOSÉ DE LA LAGUAN, donde estaba el templo de SAN JOSÉ.

El barrio original fue realizado en Nápoles, Italia, esta fue levantada en una época cercana a la reedificación del convento de San Francisco en 1555 y se concluyo en 1770, fue edificada con piedras del lugar, es muy amplia y cuenta con buena iluminación como ventanas, linternillas y accesos.

En el siglo XVIII se levantó el templo como se conoce actualmente, fue ubicada en un terreno amplio con vista al sur de la ciudad, tenía en sus inicios un amplio atrio que llegaba hasta lo que es hoy la calle prolongación de Zamora, pertenece a la arquitectura COLONIAL, de corriente MUDÉJAR, con ciertos aspectos o remates góticos y barrocos. Aunque también tiene elementos platerescos, herrerianos, neoclásicos y populares, tiene tres naves, con una común centras y dos laterales, cada una de estas con menor jerarquía eclesiástica y por consiguiente de dimensiones también, presenta al pie de la nave central un sotocoro, y una capilla de batisterio a un costado del altar una capilla del sagrario, además con esculturas y pinturas de características gótico-mudéjar-barroco.

Este templo en sus inicios fue un curato, luego se convirtió en parroquia, aunque en la época de la Revolución a fines de 1920 se utilizo como cuartel para fuerzas carrancistas, y sufrió un gran deterioro a causa de un incendio en 1931 donde se destruyeron ornamentos pero el templo fue salvado de su quema total aunque la Iglesia en sí, sufrió poco daño. A partir de entonces y con el paso del tiempo ha sufrido de varias restauraciones que han afectado su primera construcción donde tenía los arcos de piedra a la vista, la construcción también constaba de pinturas del estilo mudéjar en sus columnas y contaba con un atrio muy amplio y otros elementos, a partir de estos datos nos podemos cerciorar del gran valor arquitectónico que tiene este templo con su clara muestra de ARQUITECTURA CLÁSICA, MUDÉJAR GÓTICA Y BARROCA, aunque lamentablemente las restauraciones que ha sufrido, han deteriorado su valor en cuanto a la imagen.

Actualmente tiene elementos de madera en el presbiterio y ya no se aprecia la roca por que fue repellada y pintada, aparte se eliminó el amplio atrio y se lleno de elementos decorativos los cuales tienen elementos con papel dorado para darle brillo al interior, así como el bautisterio fue remodelado y ahora se sale del contexto general del templo, ya que esta área es más moderna a comparación del templo.
Este templo es de origen Franciscano, eso lo podemos reconocer por que solo cuenta con una torre.

Todo esto esperamos que nos ayude a revalorar el templo para evitar un mayor deterioro de este y que se logre un rescate el inmueble por el gran valor histórico que este tiene como uno de los puntos más importantes de esta ciudad.

Glosario de Términos
Altar: Mesa para la celebración litúrgica de la misa. El altar principal de una misa
se encuentra en el Presbiterio.
Anexos: Construcciones que se adosan a un templo en servicio.
Arbotante: Arco por tranquil que une el contrafuerte al punto de la pared donde ejerce un empuje interior.
Arquitrabe: Elemento arquitectónico horizontal que se apoya sobre verticales, es pues la parte inferior de un entablamento.
Atrio: Espacio descubierto exterior que antecede a los templos, generalmente está
delimitado por bardas y rejas.
Bautisterio: Sitio o espacio destinado a la administración del bautismo. Puede encontrarse en el interior de la nave o bien formando un edificio
independiente. En México generalmente se encuentra en el cubo de las
torres o cerca de la entrada principal.
Capilla: Edificio pequeño destinado al culto. Puede estar aislado o formar parte de la iglesia. Hay varios tipos de Capilla: abierta, laterales, adosadas y posas.
Confesionario: Recinto pequeño o mueble, donde el sacerdote se coloca para oír las confesiones. Puede estar empotrado en los muros de la nave o cualquier otro lugar.
Contrafuerte: Elemento estructural que mejor caracteriza al gótico. Tiene la función de aumentar la resistencia de los muros y contrarrestar el empuje de las bóvedas y techumbres, generalmente esta adosado, pero puede aparecer aislado y recibiendo el esfuerzo a través de arcos.
Coro: Cuerpo Arquitectónico reservado a los cantores y a la oración en comunidad. En la mayoría de los templos se encuentra ubicado sobre una bóveda a la entrada principal.
Entablamento: Parte superior de un orden arquitectónico que, dispuesto horizontalmenterepresenta la techumbre, se apoya sobre los capitales o remata en muro. consta de tres partes: Arquitrabe, Friso y Cornisa.
Estuco: Pasta plástica con tiza y cola, se emplea para lucir paredes con fines ornamentales, se aplica espeso por lo que requiere cierta pericia ya que una vez modelado y secado, no tolera las correcciones.
Imposta: Cornisa o saliente sobre el que se apoya el arranque del arco
Linternilla: Cuerpo de coronamiento en forma de torrecilla con ventanas, que sirve para iluminar, adornar y rematar cúpulas, torres o bóvedas.
Mudéjar: Estilo compuesto de elementos moriscos y góticos, difundido en España
durante el siglo XIV.
Presbiterio: Área o espacio destinado a las ceremonias del culto cuyo elemento principal lo constituye la mesa del altar mayor. Se ubica al fondo hacia el centro del templo y se coloca a un nivel diferente de la nave.
Retablo: Del latín Retro-Tabula; (lo que está detrás del altar). Estructura arquitectónica. Generalmente de madera dorada. Se combina con pintura y escultura, a fin de decorar embellecer y destacar los muros del templo que sirve de fondo a la mesa del altar.
Sotocoro: Espacio o sitio de los Templos, situado debajo del coro.
Tezontle: Piedra porosa de origen volcánico, que por su ligereza se utiliza como material de construcción en mampostería, muros, bóvedas, rellenos, etc.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Espacio Arquitectónico


UNIVERSIDAD VERACRUZANA.
Facultad de Arquitectura.
Campus Xalapa.
Teoría de la Arquitectura
Lecturas de apoyo.

¿Qué es el espacio?
Para cualquier persona, el espacio es el mundo circundante percibido como vacío, en el que se ubican los lugares, se percibe el movimiento y se contiene a los objetos. Para el campo de la Arquitectura, la materia prima en el que se delimitan los distintos ambientes que requiere la vida del hombre como individuo y como miembro de una colectividad.

El espacio concebido como una dimensión preexistente a todas las cosas está de definido desde el pensamiento clásico griego. Ya en Timeo se señala que el caos, premisa indispensable para acceder al orden, se ubica en el espacio.
(Diálogos. Platón 427-348/347 a.C.

Rasgos del espacio:
• Campo contexto
• Sucesión de llenos y vacíos
• Infinito
• Homogéneo
• Multidireccional

En forma general, podría entenderse por espacio a un campo o contexto conformado por una sucesión infinita de llenos y vacíos, es decir, de cuerpos y la distancia que media entre ellos.

Este campo o contexto tiene como cualidades ser infinito, homogéneo y multidireccional.
• Es infinito porque no se conocen sus límites. Es siempre continuo, inagotable.
• Homogéneo porque siempre es el mismo, siempre conformado por llenos y vacíos, independientemente de la naturaleza del lleno o el tamaño del vacio.
• Multidireccional por motivo de que los llenos se pueden mover en él de un sitio a otro, en cualquier sentido o posición.

El espacio percibido por el hombre a través de los sentidos ha sido, históricamente, objeto de representación; tres líneas con un mismo origen simulan lo ancho, lo alto y lo profundo, y desde la geometría se comprobó que el espacio es infinito, homogéneo y multidireccional.

En ese campo figurativo y haciendo uso del lenguaje del punto, la línea, el plano y el volumen se pudieron aseverar las siguientes ideas, base de la arquitectura clásica y auxiliares de la mímesis.

1 Todas las superficies son construibles a partir del triángulo, y específicamente a través del triángulo rectángulo, con excepción del círculo.

2 Todas los cuerpos son construibles a partir del triángulo rectángulo con excepción de la esfera.

3 La esfera tiene infinitas caras cuando se entiende como agregación de superficies y una sola cuando es semejante a la perfección, cuando corresponde a la representación geométrica del Demiurgo o Divinidad.

4 Existen cinco sólidos puros
• Tetraedro. Sólido de 4 caras triangulares.
• Hexaedro o cubo; 6 caras cuadradas.
• Octaedro; 8 caras triangulares.
• Dodecaedro; 12 caras pentagonales.
• Icosaedro; 20 caras triangulares.


Además, es posible afirmar que:
• En el espacio virtual o geométrico, todos los cuerpos pueden ser construidos en cualquier lugar, dada la característica de homogeneidad del primero.
• En el espacio los cuerpos pueden ser tan grandes o tan pequeños como se desee, dada la característica de infinitud.
• En el espacio, los cuerpos se pueden desplazar hacia cualquier dirección sin obstáculo alguno.
• El espacio geométrico es un campo virtual y resulta una representación del espacio real o fenomenológico. Lo que se construye en el espacio real, es representable en el espacio geométrico y viceversa.

Temas de reflexión:
A su juicio, ¿sigue vigente la definición de espacio dada por el pensamiento clásico griego?
Elabore una definición de espacio arquitectónico.
¿Cuál es la posible utilidad de los cuerpos puros en la composición arquitectónica?